COMIDA CALLEJERA EN CHINA: exhibiciones curiosas y degustación

 

¡Muy buenas, amigos! Hoy estamos en el pueblo antiguo de Anchang, Shaoxing, en la provincia de Zhejiang, y os vamos a enseñar varias especialidades tradicionales y también alguna moderna. Eso es, justo hoy se está celebrando un festival gastronómico con cantidad de puestos de comida y varias exhibiciones de lo más curiosas. El problema es que no nos ha salido un día muy bueno pero hemos venido con lo más importante: buena actitud y mucha hambre. Así que sin más dilación, empezamos con nuestra excursión culinaria. ¡Venga! ¡Ahí va, que me caigo al río! Aquí tenéis a un joven maestro de la elaboración de un tipo de fideos llamados «la mian», que son el resultado de estirar la masa usando su propio peso. Aunque la técnica de nuestro amigo fusiona el estilo tradicional con elementos modernos de baile para hacerla más llamativa y así de paso destacar un poco sobre la competencia, que hay muchísima en el sector. Este modo de preparar los fideos lleva practicándose en China por lo menos desde el siglo XVI y las recetas que se basan en él son muy famosas en el noroeste del país.

Una vez estirados, en este caso los fideos simplemente se calientan en la sopa que elijamos para que adquieran sabor. ¡Vamos a ver qué tal están los nuestros! Muy, muy rico. Hay cuatro sabores pero yo he elegido el más picante, entonces… ¡Pica mucho! Voy a probar yo también. Creo que estos vídeos me van a picar dos veces. Ya me entendéis… Nuestra siguiente especialidad se llama «tamaqiu» y es típica del sur de China. Como podéis ver se trata de una especie de balón frito que se hace a partir de una masa de arroz glutinoso azúcar, levadura y sésamo. La técnica consiste en ir friendo la bola de masa en el wok con bien de aceite, aunque no muy caliente y bañándola mientras se va hinchando poco a poco por la evaporación del agua que contiene la masa y por el efecto de la levadura, que libera dióxido de carbono El proceso se completa en 5 minutos pero se hacen muy cortos porque te los pasas mirando embobado.

A mí me recordó mucho a la serie Bola de dragón, sobre todo al periodo del planeta Namek, con aquellas bolas tan grandes que tenían. Por cierto, esa serie fue inspirada por un clásico de la literatura china. Pero de eso ya nos encargaremos en otro vídeo. Ahora vamos a probar como sabe este dulce. Es durito, ¿eh? ¡Ahí va! ¡Se ha roto! ¡Crujiente! Esta crujiente, sí. ¡Mucho sésamo! Sabe mucho a sésamo. Yo pensaba que sería la típica especialidad vistosa pero que luego no destaca mucho por su sabor. Y la verdad es que está mejor de lo que creía. ¡Sí! De lo que no cabe duda es que tiene unas sobras de lo más útiles. Sobre todo hoy que hace lluvia… Lo que estamos viendo es la preparación de la masa de unos dulces típicos de Corea y de la minoría coreana en China que se llaman «dagao».

Eso es, porque en el noreste de China también hay muchos chinos de origen coreano que llevan siglos viviendo en esas tierras y que siguen manteniendo muchas de sus costumbres, incluidas las culinarias, por supuesto. Una vez más, el ingrediente básico es el arroz glutinoso, que es tan esencial como el trigo para los dulces occidentales. En este caso, se aprecia mucho que su textura sea bien homogénea y luego se le añade un relleno de pasta de judías rojas o de otros sabores. Vamos a ver… Es un dulce suave. En nuestro anterior vídeo sobre los dulces ya os explicamos que aquí generalmente se le pone menos azúcar a todo. Para la gente a la que le gustan los dulces pero no demasiado azucarados yo creo que es una buena opción. Para mí está bien. Para Javi… El envoltorio, de arroz glutinoso, es un poco chicloso pero luego el relleno prácticamente se disuelve en la boca y deja una sensación bastante agradable.

Bueno, pero ya vale de blandeces, vamos a comer algo contundente, ¡venga! Y ya que estamos en Anchang si queremos comer algo de carne, no nos podemos olvidar de sus salchichas, que son muy famosas en toda esta zona. Bueno pues vamos a probar cómo está la salchicha china, aunque nosotros solemos comer muchas en el Año Nuevo chino, en casa del Lele. Pero estás un poco especial, está digamos que es una salchicha «de luxe». La piel está crujiente y dentro hay trozos enteros de carne magra, es decir la carne no está picada o procesada. Pero también es muy jugosa tiene mucha grasilla adentro y la verdad es que está espectacular.

Es una de las mejores salchichas que he probado en mi vida. Es mucho mejor que las de mi casa. ¡Uy, que no te oiga tu madre! Y después de un buen embutido, que mejor que un helado para ayudar a hacer la digestión. Pero no un helado cualquiera, sino esta especialidad flameada con licor y montada sobre una rebanada de pan tostado en mantequilla que están popularizando unos reposteros de Hangzhou y a la que simplemente no nos pudimos resistir. Sabe un poco a licor. Me gusta. Sabor a mantequilla, la textura del pan, un toque de licor también y el aire flameado: riquísimo.

¡Creo que voy a repetir! Pero si preferís algo más clásico también podéis visitar uno de estos puestos de pintura con caramelo o «tanghua», que también son muy habituales en las zonas de comida callejera y cuyo arte fue popularizado en la última dinastía del imperio chino. Los animales que hemos elegido para que nos hagan este dulce no son fruto del azar. Es porque se trata de nuestros animales del zodíaco chino. Yo soy el cerdo y ella es el conejo, pero a Lele los conejos le hacen mucha gracia porque es lo que me llamaban a mí de pequeño por estos dos pedazos dientes que tengo aquí. Esto es simplemente caramelo, no tiene más misterio. ¿Verdad? No. Pero es curioso y a los niños, y a algunos no tan niños también nos hace ilusión. Lo que estamos viendo es una técnica de extracción de la carne del coco al completo. Y aunque ya os habíamos mostrado su resultado en un vídeo anterior, queríamos enseñaros el proceso con más detalle porque nos parece de lo más curioso.

Cada fase se ejecuta con un tipo de cuchillo especial, hasta que se libera la brillante bola blanca rellena de jugo. Pero aunque los cocos también son un producto típico de zonas de China como la isla de Hainan esta técnica, que es cada vez más popular en el país, proviene de Tailandia, uno de los destinos turísticos preferidos de los chinos. Ahora bien, este tipo de especialidades llegadas de fuera apenas producen recelo entre los amantes de la gastronomía china. Porque aunque este país cuenta con un patrimonio culinario prácticamente interminable. El deseo de probar cosas nuevas y fusionarlas con las viejas muchas veces supera al espíritu puramente conservador. Y esta es una actitud que también podemos encontrar en muchos otros ámbitos de la cultura sobre los que el control estatal es mucho menor que en otras épocas y cuyo desarrollo depende cada vez más de las profundas transformaciones que está viviendo la economía del país.

Eso es todo por hoy. Si el vídeo os ha parecido apetitoso, os pedimos que le deis un me gusta, lo compartáis o nos dejéis un comentario. Y si queréis animarnos para que hagamos más vídeos como este podéis suscribiros o convertiros en nuestros patrocinadores o mecenas a través de nuestra página de patrón donde tenéis a vuestra disposición cantidad de vídeos con contenido extra. ¡Muchas gracias y hasta la próxima! ¡Hasta luego! Por cierto, cada vez que hacemos un vídeo sobre comida muchos de vosotros nos preguntáis cómo es que no estamos más gordos con todo lo que comemos. Y sí, es verdad que hoy nos hemos puesto las botas con los fideos, las salchichas y con todos esos dulces. Y además muchas veces nos toca repetir tomas, y eso también implica a repetir ración. Pero, al mismo tiempo, cada día que salimos a grabar solemos llevar encima una cantidad de equipo que puede superar los 8 kilos.

A veces cuando toca grabar a Lele suelo ir yo con todo encima. Pero otras veces también le toca a Lele moverlo todo, organizarlo, etc. Por ejemplo, hoy hemos empezado la jornada antes de las 10 de la mañana y ya son más de las 6 de la tarde. Así que al final quemamos casi más calorías de las que nos metemos en el cuerpo. .



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