Pollo GUISADO en cerveza

 

Hola receteros y receteras y bienvenidos a ¡Que Viva La Cocina! Soy Gorka Barredo y hoy vamos a preparar un pollo muy especial. Un pollo con mucha personalidad. ¡Un pollo delicioso! Vamos a preparar un pollo guisado pero con cerveza, en vez de con agua. ¡Ya verás que rico queda! Para comenzar vamos a poner un chorrete de aceite, a calentar a fuego fuerte. En una olla que sea más bien alta. Cuando esté bien caliente, vamos a ir añadiendo el pollo. Que puede ser un pollo entero, que esté despiezado, o si lo prefieres, y como en mi caso, también puedes utilizar unos muslos. ¡También queda muy rico! El pollo ya está previamente salpimentado. Vamos a dejar que se selle cada cara, durante alrededor de 2 minutos, y pasado el tiempo, le vamos a ir dando la vuelta a cada pieza del pollo. De esta manera, vamos a conseguir que se dore. Pero, sin embargo, va a seguir crudo en el interior.

¡Y ésto es lo que buscamos! Haciendo esto, además de que las piezas van a quedar más bonitas, y entrarán mejor por el ojo, también vamos a sellar las piezas del pollo, cerrando sus poros. Con ésto, lo que vamos a lograr es que los jugos se mantengan dentro de la pieza del pollo, ¡Qué no se escapen, vamos! ¡Así va a quedar mucho mas jugoso! Pasados otros 2 minutos, cuando todo el pollo esté bien dorado, vamos a ir retirando una a una cada pieza y la vamos a ir reservando en un plato.

Ahora bajamos la potencia del fuego. Y en el mismo aceite, con los juguitos que habrá soltado el pollo, vamos a añadir un par de dientes de ajo que estén bien picados. Vamos a añadir un par de cebollas también, bien picadas. Un pimiento rojo que esté cortado en trozos un poco más grandes. Y 2 o 3 zanahorias cortadas en rodajitas más bien finas. ¡Aquí la idea es jugar con los sabores dulces! Porque la cerveza es un ingrediente que es muy amargo. Y al añadir cebolla y zanahoria, que son dos alimentos muy dulces, lo que vamos a lograr va a ser conseguir un sabor como agridulce.

¡Una auténtica ambrosía! Ahora añadimos su parte de sal a toda la verdura. Y hablando de ambrosías, también añadimos su pizquita de pimienta negra recién molida. Después mezclamos todos los ingredientes, y dejamos que se vayan cocinando durante unos 15 minutos, siempre a fuego muy suave. Pasado el tiempo y con la verdura ya bien blandita, vamos a darle el toque maestro.

Vamos a añadir un par de cucharadas de harina de trigo. ¿Y para qué este ingrediente? Bueno, pues lo que va a hacer este ingrediente va a ser básicamente espesar un poquito la salsa. Es decir, le va a dar cierto cuerpo. Cierta densidad. No va a mejorar ni empeorar su sabor, pero si que hará que nos entre mucho mejor por el ojo. Nos apetecerá mucho más untarlo con pan, como si no hubiera un mañana. Así que añadimos estas dos cucharadas y después mezclamos todos los ingredientes, mientras dejamos que la harina se cocine durante un par de minutos más. Para eliminar su sabor a crudo, que es muy desagradable. Venga, y hecho todo esto, ahora vamos a devolver aquí las piezas de pollo que habíamos reservado antes. Si han soltado algún juguito, los añadimos también. ¡Más sabor que van a dar! Y ahora vamos a seguir añadiendo más ingredientes.

Algunas especias. Vamos a añadir una combinación de ellas que ya he dicho alguna vez que me encantan. Un poquito de romero y un poquito de tomillo seco. Prueba esta combinación de estas dos especias con el pollo porque es una auténtica delicia al paladar. ¡Ahora añadimos un par de hojas de laurel! Y finalmente lo cubrimos todo con cerveza.

¡Puedes utilizar la cerveza que más te guste! Una cerveza pilsen rubia, una cerveza tostada, una cerveza ipa que son las vikingas, las que son súper fuertes… ¡la que quieras! Va a variar mucho el sabor de una a otra, pero es cuestión de experimentar. Si no te quieres complicar la vida, y para comenzar, utiliza una cerveza rubia. Una normal y corriente. Con esto te va a quedar un pollo a la cerveza estándar. ¡Y bien delicioso! Por el alcohol no te preocupes, que se va a evaporar. Añadidos todos estos ingredientes, vamos a dejar que se cocine todo durante unos 45 minutos, a fuego medio.

De esta manera, la salsa se irá reduciendo poco a poco y el pollo se va a cocinar completamente. Quedando muy tierno. Y con esta salsa tan aterciopelada que estas viendo, acción de la harina. De hecho, mira que espesor tiene. Ummm… ¡esto es horno del bueno! Y ya si quieres, le pones un poco de perejil picado encima y la persona que se lo coma,.

 



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